Tus tareas, una a una
Qué se repite cada semana, cuántas veces y quién lo hace hoy.
En la consultoría IA vemos qué tareas de tu negocio puede hacer bien una inteligencia artificial, en cuáles no merece la pena y qué tiene que estar listo antes de montarla. Te lo damos por escrito antes de que gastes nada. Hacemos de consultor de IA de tu empresa y, si decides seguir, montamos lo elegido y lo mantenemos.
La consultoría IA de Globalizame es para pequeñas empresas que quieren usar IA sin contratar a nadie ni pagar por lo que no van a usar. Te conviene si te reconoces en alguna de estas situaciones:
Alguien de tu equipo ya usa un chat de IA por su cuenta y nadie sabe qué datos de clientes pega en él.
Te han ofrecido un asistente «que lo hace todo» y no sabes qué tarea concreta te quitaría.
Te llegan pedidos, fichas o documentos en PDF y alguien los copia a mano en tu programa.
Pagaste una herramienta de IA, nadie la usa y sigue saliendo en la factura cada mes.
Has oído que hay una ley europea de IA y no sabes si te afecta.
La consultoría de inteligencia artificial revisa cómo trabaja tu negocio y elige qué tareas puede hacer la IA con los datos que ya tienes. Para elegirlas miramos seis cosas.
Qué se repite cada semana, cuántas veces y quién lo hace hoy.
Precios, condiciones y respuestas habituales. Vemos si están por escrito, si están al día y quién las aprueba.
En qué programas viven tus clientes y tus pedidos, y si se pueden leer sin copiarlos a mano.
Qué herramienta usa cada persona, con qué datos y en qué cuenta. Si hay datos de clientes donde no deben estar, es lo primero que se cambia.
Si alguna tarea entra en lo que regula el Reglamento europeo de IA o choca con la protección de datos.
Qué tendría que conseguir cada pieza en una prueba con tus datos reales para que merezca la pena montarla.
Esta tabla repasa seis tareas habituales en una pyme, quién las hace mejor y qué tiene que estar listo antes. En la auditoría hacemos lo mismo con las tareas de tu negocio. Cuando una regla fija o un cuadro de mando resuelven la tarea, la IA sobra y pagas menos.
La IA, con respuestas que tú has aprobado
Las condiciones por escrito y al día
La IA, y una persona revisa lo dudoso
Pedidos reales de ejemplo y un programa que acepte datos de fuera
La IA
Saber qué tipos de correo llegan y quién atiende cada uno
Una regla fija, sin IA
El cobro y la facturación conectados
Un cuadro de mando, no una IA
Los datos de venta en un solo sitio
Una persona, y la IA puede prepararle los datos
El criterio escrito de quién decide
Una IA solo es tan buena como la información que le das. Si los precios están a medias o las condiciones son del año pasado, contestará mal. Antes de montar nada, esto tiene que estar listo, y lo que falte se ordena en las primeras fases del método.
Las respuestas buenas por escrito: precios, condiciones, plazos y lo que no hacéis.
Una ficha por cliente, con sus datos en un solo sitio y no repartidos entre el correo, las hojas de cálculo y WhatsApp.
Una persona de tu equipo que revise lo que hace la IA y decida lo que tiene consecuencias.
El criterio de aceptación por escrito, es decir, qué tiene que acertar la pieza en la prueba para ponerla en marcha.
El contrato de encargo del tratamiento firmado y las cuentas a tu nombre antes de tocar datos reales.
Según el Reglamento europeo de IA, las obligaciones entran por partes desde febrero de 2025. A una pyme que usa asistentes o agentes le afectan sobre todo estas. Te decimos cuáles te tocan y cómo las cumple lo que montamos; la revisión de tus contratos sigue siendo cosa de tu asesor.
Quien habla con un asistente o un agente tiene que saber que es una IA, salvo que sea evidente.
Todos los que montamos se presentan como IA en el primer mensaje y dejan hablar con alguien de tu equipo.
Las imágenes, los audios o los vídeos hechos con IA se identifican como tales cuando la ley lo pide.
Los marcamos, y nunca presentamos como reales a personas que no existen.
Nada de manipular a las personas, puntuarlas socialmente ni ciertos usos biométricos.
No los montamos ni los proponemos.
Elegir candidatos para un empleo, decidir un crédito o evaluar a alumnos lleva obligaciones fuertes.
Si una tarea roza esos usos, te lo señalamos en la auditoría. No montamos sistemas de alto riesgo.
El RGPD se sigue aplicando, así que se usan solo los datos necesarios y nada sensible sin una evaluación de impacto.
Firmamos el contrato de datos antes de empezar y dejamos los datos sensibles fuera de la IA si no hay esa evaluación.
La parte de IA de la auditoría gratuita te llega por escrito y te la explicamos en una reunión. Contiene estas seis piezas.
Cada tarea con quién debería hacerla, sea la IA, una regla fija o una persona.
Cada idea descartada, con su motivo, para que no acabes pagándola.
En orden, antes de poner ninguna IA delante de tus clientes.
Lo que tiene que conseguir en la prueba con tus datos reales. Si se queda corta, no se monta.
Uno por pieza, como las horas semanales pasando pedidos al programa o los correos que siguen sin contestar al día siguiente. Los medimos antes de cambiar nada para comparar después con el mismo método.
Las piezas de IA que tiene sentido montar, en orden, con una maqueta de cada una y la cuota mensual por escrito.
Globalizame no cobra comisión de ningún proveedor de IA ni revende ninguna herramienta. Si lo que ya pagas te sirve, lo mantienes. Y si una IA todavía no te compensa, te lo decimos, aunque eso signifique que no montemos nada.
Todo arranca con la auditoría, y la consultoría puede terminar ahí. Si decides montar lo que sale del plan, lo hace nuestra agencia de inteligencia artificial con una cuota mensual sin permanencia.
Sin coste. Revisamos tus tareas, tus datos y la IA que ya usa tu equipo, y te presentamos el mapa de tareas, lo que no conviene montar y la cuota mensual.
Ponemos orden en el correo, las llamadas y los mensajes, y cada cliente pasa a tener su ficha. Una IA que no sabe quién le escribe contesta peor.
Reunimos tus datos en un mismo lugar, dejamos al día la información que usará la IA y fijamos el punto de partida. Luego probamos cada pieza con datos reales de tu negocio frente a su criterio de aceptación.
Vigilamos lo que hace cada pieza y corregimos sus fallos. Cada trimestre ponemos los números al lado del punto de partida, y la cuota sigue sin permanencia.
Si lo que te frena está en cómo se organiza el negocio entero, empieza por la consultoría empresarial. Para otra parte concreta, tienes estas:
En la consultoría informática revisamos qué programas usas, cuáles se solapan y cuáles conviene conectar.
La consultoría de marketing mira de qué canal salen tus clientes y en cuál se va el presupuesto sin retorno.
La consultoría de business intelligence para empresas te deja las ventas y los márgenes en un cuadro de mando que se actualiza solo.
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Los chicos de Globalizame nos hicieron la web para mi empresa, en especial gracias a Mario, un auténtico profesional. Estamos muy contentos con los resultados, recomiendo 100x100
Globalízame me ayudó mucho para conseguir mi página web, acertaron al 100% para obtener lo que realmente quería, quedé muy satisfecha con ellos.
¿Tienes otra duda? Escríbenos y te respondemos.
Escríbenos por WhatsAppUna consultora de IA estudia cómo trabaja tu negocio, elige las tareas que una inteligencia artificial puede hacer bien y te dice qué montar antes de que gastes. Una buena consultora también te dice qué no conviene montar y por qué.
La consultoría IA decide qué tareas, qué hay que preparar y qué pide la ley. La agencia de IA monta y mantiene lo decidido. Puedes quedarte solo con la consultoría y montarlo con quien quieras.
En una pyme, tener un consultor de inteligencia artificial a jornada completa rara vez compensa, porque las decisiones sobre IA llegan de vez en cuando. Con la cuota mensual cuentas con consultores que ya conocen tus tareas y tus datos, sin sumarlos a la plantilla.
Tu empresa tiene obligaciones si usa un asistente o un agente que habla con clientes: desde el 2 de agosto de 2026, esas personas tienen que saber que hablan con una IA. Las obligaciones fuertes son para los usos de alto riesgo, como elegir candidatos o decidir créditos, y esos no los montamos.
Tu equipo puede usarlos, pero con cuidado. Pegar datos de clientes en una herramienta gratuita los saca de tu control y puede chocar con la protección de datos. En la consultoría vemos qué usa cada persona, con qué datos y en qué cuenta, y te decimos qué cambiar.
Para empezar la consultoría no hace falta tenerlos ordenados, porque revisarlos es parte del trabajo. Para montar una IA sí, y ordenarlos es una fase del método antes de probar nada.
La consultoría te sirve aunque no montes nada: el mapa de tareas y la lista de lo que no conviene montar se quedan contigo. A veces la conclusión es que una regla fija o un cuadro de mando resuelven lo mismo por menos dinero.
La consultoría de IA empieza con una auditoría gratuita. Si después montamos algo, pasa a una cuota mensual sin permanencia, y el consumo por uso, cuando lo haya, va aparte y por escrito en la propuesta.
Auditoría gratuita · valorada en 500 €
Con la auditoría gratuita decidimos si conviene dejarla a una IA, a una regla fija o a alguien de tu equipo, y qué tiene que estar listo antes.