Los números que importan
Elegimos contigo pocos indicadores y escribimos qué significa cada uno, por ejemplo qué cuenta como venta y qué cuenta como cliente nuevo. Antes de cambiar nada apuntamos su punto de partida.
Somos una agencia digital para pymes y hacemos consultoría de business intelligence: el trabajo de una consultora de BI, pero adaptado a una pyme. Juntamos lo que hoy tienes repartido entre facturas, hojas de cálculo y correos, y lo convertimos en un cuadro de mando que se pone al día por sí mismo: qué vendes, qué cobras y de dónde llega cada cliente. Nosotros nos encargamos de montarlo y mantenerlo, y cada trimestre repasamos contigo lo que dicen los números.
El business intelligence compensa cuando tienes datos de sobra y aun así decides a ojo.
Cierras cada mes cuadrando hojas de cálculo y tardas días en saber cómo ha ido.
Preguntas cuánto habéis vendido y cada persona te da una cifra distinta.
No sabes si tu último cliente llegó por Google, por una recomendación o por un anuncio.
Pagas la web y la publicidad cada mes sin saber cuál de las dos trae clientes que acaban pagando.
Lo facturado y lo cobrado no cuadran, y te enteras tarde.
El informe lo prepara una persona y, el mes que ella falta, no hay informe.
La inteligencia de negocios es para quien decide con hojas de cálculo que tardan horas en cuadrar. No hace falta ser una empresa grande ni tener un departamento de datos. Si tu negocio tiene ventas, facturas, una parte administrativa y una lista de clientes, ya tiene datos para empezar.
Lo que suele faltar es orden: que cada dato esté en un único sitio y que alguien se encargue de mantenerlo al día.
La consultoría BI empieza por elegir los números que miras cada semana y saber de dónde sale cada uno. Después llevamos la inteligencia empresarial a un cuadro de mando, con ventas, cobros y clientes en un mismo sitio y siempre al día.
Elegimos contigo pocos indicadores y escribimos qué significa cada uno, por ejemplo qué cuenta como venta y qué cuenta como cliente nuevo. Antes de cambiar nada apuntamos su punto de partida.
Cada dato vive en un sitio y de ahí sale todo lo demás. La cifra de ventas que ves tú es la misma que ve tu equipo, y nadie tiene que cuadrarla a mano.
Cada contacto guarda su origen (la web, Google, una llamada o una recomendación) desde que entra hasta que compra. Así ves qué canal trae clientes que pagan, cuál solo trae consultas y en qué paso del embudo de conversión se queda cada uno. Lo monta un experto en analítica web.
Una pantalla con los indicadores elegidos, conectada a los programas que ya usas para que se actualice sin que nadie copie datos. El lunes la abres y ya está al día.
Antes de tocar un solo dato firmamos contigo el contrato de encargo del tratamiento. Las cuentas se abren a tu nombre antes de empezar, y el acceso que nos das lo puedes retirar en cualquier momento. Decidimos contigo quién ve cada dato, y esa seguridad de acceso queda por escrito.
Con un cuadro de mando, los números dejan de depender de la persona que prepara el informe. La tabla compara las dos formas de trabajar. Si en tu caso una hoja de cálculo basta, te lo decimos en la auditoría.
Una persona, a final de mes.
Se actualiza desde tus programas, sin que nadie lo monte.
Días o semanas después.
Al día.
Cada uno tiene la suya.
Una, con su definición escrita.
Casi nunca se sabe.
Cada contacto con su origen.
No hay informe.
Lo sigues viendo igual.
La auditoría de Globalizame no tiene coste y la repasamos contigo en una reunión. En lo que toca a los datos, trae estas cinco piezas.
El recorrido de un cliente desde que entra hasta que paga, con el sitio donde se apunta cada dato y la persona que lo apunta.
Qué no se mide, qué se cuenta dos veces y qué conviene arreglar primero.
Cada pieza con su beneficio y su coste, para ver qué va primero. Incluye lo que todavía no conviene montar, como un cuadro de mando con cuarenta indicadores o un programa nuevo antes de ordenar los datos.
Por ejemplo, cuántos contactos tienen el origen apuntado o cuántos siguen sin respuesta a las 24 horas. Los medimos antes de empezar para comparar después, sabiendo que un antes y un después no demuestra por sí solo la causa.
El orden de trabajo, una maqueta del cuadro de mando para que lo veas antes de montarlo y la cuota mensual, todo por escrito.
Todo arranca con la auditoría. Si después nos encargas montar lo que propone, seguimos con una cuota mensual y sin permanencia.
La hacemos sin coste. En ella revisamos de dónde sale cada número que miras hoy, quién lo prepara y qué decides con él, e incluimos lo que no compensa montar.
Antes de medir, cada cliente necesita una ficha única, y las llamadas, los correos y los mensajes tienen que llegar ordenados. Sin eso el cuadro de mando cuenta mal, porque hay contactos que no quedan apuntados en ningún sitio. Si ya lo tienes, pasamos directamente a los cimientos.
En esta fase está el business intelligence. Definimos los indicadores, dejamos cada cliente con su origen, reunimos cada dato en un único sitio y montamos encima el cuadro de mando.
La cuota mensual cubre el mantenimiento y las mejoras. Si una conexión deja de traer datos, nos enteramos y te avisamos, y cada trimestre repasamos contigo los números frente al punto de partida.
Cuando el problema está en la organización de la empresa y no en sus números, conviene empezar por la consultoría empresarial. Para una parte concreta tienes estas otras:
La consultoría IT decide qué programas usar, de cuáles prescindir y cómo conectarlos para que los datos lleguen solos.
En la consultoría de marketing digital elegimos con qué canales seguir y cuáles cerrar, a la vista de lo que enseñan los números.
La consultoría de IA es el servicio aparte para ese tema.
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Los chicos de Globalizame nos hicieron la web para mi empresa, en especial gracias a Mario, un auténtico profesional. Estamos muy contentos con los resultados, recomiendo 100x100
Globalízame me ayudó mucho para conseguir mi página web, acertaron al 100% para obtener lo que realmente quería, quedé muy satisfecha con ellos.
¿Tienes otra duda? Escríbenos y te respondemos.
Escríbenos por WhatsAppUna consultoría de business intelligence es un servicio que ordena los datos de tu negocio y los convierte en unos pocos números fiables que puedes mirar cada semana para decidir. En una pyme suele consistir en reunir ventas, cobros y clientes en un cuadro de mando al día. Es el trabajo de los consultores de BI, con el análisis y la gestión de los datos.
El business intelligence también sirve a una pyme, porque con ventas, facturas y una ficha de clientes ya hay datos para sacarle partido. Lo que cambia es la escala: menos fuentes, menos indicadores y un cuadro de mando montado sobre los programas que ya usas.
Business intelligence, inteligencia de negocios e inteligencia empresarial son tres nombres para lo mismo. Las dos últimas son las traducciones habituales del término inglés, y las tres hablan de convertir los datos de la empresa en información para decidir.
Para empezar bastan los datos que ya tienes, como las facturas, las ventas, la ficha de clientes, la agenda y los formularios de la web. En la auditoría vemos dónde está cada uno y qué falta apuntar para que los números salgan completos.
Tener los datos desordenados o repartidos en hojas de cálculo es lo normal, y por eso se ordenan antes de montar el cuadro de mando. Primero cada contacto queda registrado en un único sitio y después se conecta lo demás, porque un cuadro de mando sobre datos desordenados da cifras que nadie se cree.
Globalizame usa el programa de BI que encaje con los que ya tienes y con lo que vas a mirar. Antes de contratar uno, hacemos de asesor, y esa asesoría va dentro de la auditoría. Recomendamos sin comisiones, porque ningún fabricante nos paga por elegirlo, y la cuenta del programa queda a tu nombre.
El cuadro de mando lo mantenemos nosotros, dentro de la cuota mensual. Vigilamos las conexiones para avisarte si alguna deja de traer datos, y cada trimestre un especialista revisa contigo si los indicadores siguen siendo los que necesitas.
La auditoría con la que arranca la consultoría de business intelligence es gratuita. El precio de implementar el cuadro de mando depende de cuántos programas haya que conectar. El trabajo posterior se paga con una cuota mensual sin permanencia, y el presupuesto te llega por escrito con la propuesta, antes de decidir.
Auditoría gratuita · valorada en 500 €
Sin coste para ti. Te enseñamos qué está frenando tus ventas, qué haríamos y cuál sería tu cuota mensual, antes de que decidas nada.